
Entre las líneas de nuestro ADN se encuentra el legado biológico de nuestros ancestros. Ellos nos otorgan tanto características físicas como el riesgo de padecer algunos tipos de enfermedades.
Los humanos tenemos aproximadamente de 20,000–25,000 genes, que se contienen en cada uno de los 46 cromosomas que están dentro de nuestras células. A veces, durante el proceso de la fertilización, no todo sale bien, y un solo gen puede causar un defecto congénito que podría poner en peligro nuestra vida.
Los cromosomas anormales son la causa del 50 por ciento de las pérdidas de embarazos y 6-11 por ciento de partos en el que nace muerto el niño y muertes neonatales.
3 Según
March of Dimes, cada año 120,000 bebés nacen con un defecto congénito.
4 Un defecto congénito es una anomalía de estructura, función o metabolismo que está presente al momento de nacer y es la causa principal de muerte durante el primer año de vida. Tal defecto puede ser causado por un error que ocurrió cuando el óvulo o el espermatozoide se estaban desarrollando, o durante el proceso de la fertilización. Aunque durante el embarazo es imposible determinar todos los posibles defectos genéticos, hay pruebas diagnósticas disponibles para detectar algunos de los más comunes. Durante el cuidado prenatal en el segundo trimestre, se ofrece un examen voluntario para detectar el riesgo de Síndrome de Down (también conocido como trisomía 21) y espina bífida.