Las cifras revelan que las posibilidades de que una mujer muera horas o días después de dar a luz, han aumentado durante la última década. Actualmente, la tasa anual nacional es de 550 muertes por cada cuatro millones de nacimientos. Tan sólo en California, las muertes de mujeres que fallecen luego de convertirse en madres se han triplicado en esta década.Lo alarmante de esta situación es que gran parte de las muertes podrían evitarse. Entre las causas comunes del deceso de una mujer recién convertida en madre, se encuentran las hemorragias, la embolia pulmonar causada por una trombosis venosa profunda (TVP) y la presión sanguínea fuera de control.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado un estado de emergencia global en lo que respecta a la mortalidad materna, pues actualmente, son más las mujeres que mueren dando a luz que aquellas que mueren en un conflicto armado. La alarmante cifra revela que cada minuto se presenta la muerte de una mujer pariendo.
Hay parejas que sueñan con compartir ese momento tan maravilloso. Mujeres que desean que su compañero esté con ellas en la sala de parto, y hombres dispuestos a filmar cada segundo de tan hermoso acontecimiento. Pero según un reconocido obstetra, la presencia del padre durante el alumbramiento podría provocar que su bebé tenga que nacer por cesárea, e incluso a problemas mentales para su mujer o una ruptura de la relación de pareja, según reportó la versión online de la revista Marie Claire.







