A menos de 12 horas de haber dado a luz a su hijo Moses, Susan Goodrich falleció. La mujer de 46 años, sufrió una rara embolia del líquido amniótico en enero de este año, y dejó un viudo con cuatro hijos. Hoy día, el más pequeño de la familia, Charles Moses Martin Goodrich, es alimentado por 20 mamás voluntarias que amorosamente lo amamantan como si fuera suyo.

Cuando su esposa murió, Robbie Goodrich se vio forzado a pensar una solución inmediata para una necesidad primaria del recién nacido Moses: la leche materna. Por $5 podría haber comprado una onza de leche congelada de alguna madre donante, pero también consideró la opción de conseguir una nodriza que alimentara directamente a su hijo.

Una amiga le hizo saber a Robbie que ella estaba dispuesta a amamantar a Moses, pero lo que sucedió en días siguientes, aún lo conmueve. Más de 20 mamás en Marquette, una ciudad de 20 mil habitantes en la península superior de Michigan, se ofrecieron como voluntarias para amamantar al bebé. Y así ha sucedido durante todos estos meses.