Los niños y los adolescentes que sobreviven a un cáncer, tienen un riesgo significativamente mayor a desarrollar alguna enfermedad cardíaca al entrar en la edad adulta. La razón: el tratamiento oncológico que reciben predispone a su organismo a padecer del corazón.Un estudio realizado por médicos de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, reveló que los adultos jóvenes que sobrevivieron a un cáncer pediátrico tienen alto riesgo de desarrollar distintos problemas cardíacos, como insuficiencia cardíaca, infarto o enfermedad cardíaca, y que esos riesgos se mantienen hasta 30 años después del tratamiento.

Un estudio realizado por el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer (WCRF), señala que las madres que han amamantado a sus hijos, son casi un 5% menos propensas a desarrollar cáncer de seno.







