"Cuando era una bebé de unos dos a cuatro meses, susurraba mirando mi boca intentando repetir mis palabras, como normalmente lo hacen todos los bebés durante esa época de su desarrollo. Ella hacía todos los ruidos normales que hace un bebé, jugaba, reía y miraba a la gente a los ojos... En el 2001, a los dos años, Selena dejó de responder a su nombre ...Así comienza la historia de Diana Trevino-Wilson, madre de cuatro hijos, de los cuales la más chica, llamada Selena - por la famosa cantante- fue diagnosticada con autismo.
El desarrollo de Selena fue monitoreado por un pediatra, y los resultados de la prueba de audición fueron normales. En su casa, la niñita continuó jugando, cantando, coloreando y participando de "todas las cosas normales que un padre hace para enseñar a su hijo", explica su mamá. Según Diana, a su hija se le diagnosticó la condición a sus cuatro y medio a cinco años, y Selena fue colocada "en algún lugar del espectro [autista] ..."
"El diagnóstico fue devastador. No porque sabía lo que era el autismo, pues ni siquiera la medicina me podía decir todo acerca del autismo, sino porque cada padre desea que su hijo sea 'normal', saludable y alegre".
Como cualquier otra madre que enfrenta una situación tan seria como ésta, cuando Diana supo del diagnóstico, empezó a investigar y leer todo lo que pudiera acerca de la condición; libros, revistas y sitios en Internet, "buscando cualquier cosa que pudiera encontrar e [invirtiendo] más tiempo leyendo que durmiendo", explica. También matriculó a su hija en una terapia, y más adelante en la escuela, "pero me di cuenta de lo poco que todos sabíamos acerca de esta condición llamada autismo; tanto padres como profesionales".
Diana se había matriculado en la universidad, pero la dejó al enterarse del diagnóstico de su hija. "Mi título pasó a segundo plano después de conocer y entender el autismo, y lo que tenía que hacer para ayudar a mi hija".
Luego de enterarse de que la escuela local no tenía un salón de clases apropiado para su hija, comenzó a educar a Selena en el hogar. Diana, que estudió diseño de artes gráficas y había trabajado como artista independiente, recordó a Fabil, una caricatura que creó en 1990, y comenzó a hacer pósters para la habitación de Selena. "Tenía que enseñarle todo, desde cepillarse los dientes hasta los conceptos de mañana, mediodía y noche, y ayer, hoy y mañana", así que empezó a trazar estos conceptos usando a Fabil como el personaje principal.
"Siempre disfruté de diseños únicos, y de ahí nació Fabil", dice Diana, quien también tiene talento para la poesía. >> Añade tus comentarios
Luego del éxito que tuvo Fabil ayudando a Selena a aprender conceptos importantes que facilitaron su capacidad para desenvolverse en el mundo moderno, Diana sintió la necesidad de ayudar a otras familias con niños autistas. Así que creó 'Fabil Teaches', donde la especial caricatura aparece en tres distintas colecciones de tarjetas ilustrativas y de vocabulario que ayudan a los niños a entender preposiciones, tiempos verbales, pronombres y sentimientos. Cada colección viene con 24 tarjetas, y están disponibles para padres y profesionales en el sitio web de Diana, dianaoriginals.com.
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Desde que Diana comenzó a ayudar familias con situaciones similares, ha provisto tarjetas a familias con niños con problemas de aprendizaje, y los comentarios han sido muy positivos, pues las familias sienten que Fabil no sólo es entretenido sino muy útil, explica.
"Los padres han apreciado la simplicidad y los diseños coloridos de las tarjetas. Yo agradezco pedidos especiales de tarjetas, pues entiendo que lo que puede ser apropiado para mi hija en el momento, podría ser muy avanzado o no lo suficiente avanzado para otro niño. Con el fin de ayudar a más gente en el mundo, envié tarjetas a una organización cristiana que ayuda a personas sin hogar en México. Pensé que sería una buena forma de enseñarles a esos niños el idioma inglés".
Diana ha estado comunicándose con padres de niños con autismo que buscan apoyo, orientación y entendimiento. Ella contesta preguntas en cuanto a cómo enseña las distintas materias a su hija, o cómo manejar situaciones difíciles al educar a los niños autistas. "Me estoy dando cuenta de que cada niño o persona con autismo es único. Mi mayor deseo sería poder compartir con otros los muchos logros que hemos experimentado, con la esperanza de que ellos también compartan la felicidad que producen estos logros", explica Diana.
"Creo firmemente que el bien en nuestras vidas viene del bien que le proporcionamos a otros. Dios y las oraciones han brindado fortaleza a nuestra familia a lo largo de esta travesía".
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deyanirad manjarrez 03/11/10 @ 8:03PM
mi hijo esta tomando medicamento para enfocarse en la escuela pero en la carta del sicologo me dice que tiene una linea de autismo la verdad no se mucho de eso estuvo en terapia de motor fino los maestros dicen que el no muestra señales de autismo solo que es muy timido en la escuela a progresado bastante espero alguien me pueda orientarme