De una u otra manera, los expertos en salud nos lo han dicho cientos de veces: el agua es vida. Y es que la hidratación es fundamental para estar sanos, ya que el agua interviene en funciones fisiológicas como la digestión y la respiración. Pero lo que quizá no nos habían explicado antes, es que el agua también es esencial para que el cerebro funcione correctamente.

Por eso, es importante asegurarse de que los chicos en edad escolar estén bien hidratados, particularmente en temporadas de mayor exigencia, como lo son los períodos de exámenes. Bebiendo entre 2 y 3 litros de líquido al día, los estudiantes podrán tendrán un rendimiento escolar óptimo, según las recomendaciones del Observatorio de Hidratación y Salud de España.

Según el estudio Hidratación y Rendimiento Cognitivo dirigido por el Profesor Dr. José Antonio Flórez, catedrático de Ciencias de la Conducta de la Universidad de Oviedo, a medida que el cuerpo va perdiendo líquidos, la capacidad intelectual va disminuyendo de forma progresiva y son muchas las funciones cognitivas que se ven debilitadas.

Números sobre la relación entre hidratación y rendimiento mental:

Cuando se pierde el 1% del líquido que nuestro cuerpo necesita, tardamos más tiempo en reaccionar y nuestra memoria disminuye.

A partir del 2%, se producen pérdidas momentáneas de memoria, disminuye significativamente la atención, las respuestas reflejas, la coordinación psicomotriz, la voluntad y pensamiento, y la coordinación visual y motora.

Si se pierde más del 3% de los líquidos corporales pueden aparecer fuertes dolores de cabeza, alteración en la destreza, y desorientación.

Cuando las pérdidas superan el 6% es frecuente que se produzcan delirios y/o alucinaciones, disminuye drásticamente la memoria a corto plazo y la capacidad de concentración.

¿Cómo puedes mantener hidratados a tus hijos?

Enséñales que deben beber líquidos durante todo el día, y no únicamente cuando sientan sed. Tener ser, es igual a estar ligeramente deshidratado.

Ofréceles una variedad de líquidos para acompañar sus comidas y colaciones. Además de agua, los lácteos, jugos de frutas, caldos e infusiones, los ayudarán a ingerir la cantidad de líquidos que necesitan al día.

Cuando estudien en casa o hagan sus tareas, acércales una bebida saludable.

Sugiéreles que entre clase y clase, aprovechen para beber un poco de agua.