María Amparo Rivera, de 18 años, tenía ya 7 meses de embarazo. La chica acudió a una cita, en donde supuestamente le harían una entrevista de trabajo. María entró a una bodega, en donde ya la esperaban sus atacantes: dos primas de tan sólo 16 y 14 años.

Ahí, María fue sometida y amarrada, y sin anestesia ni equipo médico profesional, se le realizó una cesárea. Tras extraer al bebé de su vientre, las dos adolescentes que la engañaron y agredieron, abandonaron el lugar con el pequeñito en brazos.

¿Pero cuál fue el móvil de este terrible ataque? Según reportó el diario colombiano 'El Tiempo', la niña de 16 –de quién no se sabe el nombre-, pretendía encontrar un sustituto para el bebé que recientemente había perdido.

Esto sucedió en el poblado de Boyacá, Colombia, en donde afortunadamente, tanto María Amparo como su hija de 7 meses, se recuperan satisfactoriamente luego de haber sido atendidas por médicos especializados.

"Llama mucho la atención que unas niñas hayan podido realizar esa cirugía sin comprometer órganos diferentes al útero. Máxime, si se tiene en cuenta que la paciente supuestamente estaba despierta y luchando para que no le sacaran a su hijo", explicó Ernesto Giraldo, coordinador de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital de Duitama, a 'El Tiempo'.

Justamente porque la cesárea de María no parece un trabajo amateur, las autoridades locales suponen que una tercera persona pudo estar involucrada en estos sucesos, y tendría que haber sido alguien con conocimientos quirúrgicos.

Aunque las investigaciones sobre este caso continuan, por lo pronto, la agresora de 16 años tendrá que responder en audiencia por los delitos de intento de homicidio y lesiones personales agravadas.

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