Un estudio realizado por la Universidad de Texas reveló que, en comparación con los niños de otras etnias, aquellos de origen hispano suelen ser diagnosticados con autismo en menor proporción. El estudio afirmó también que lo que sucede es que los hispanos con autismo suelen ser diagnosticados más tarde que los niños autistas de otras etnias.

Según el doctor Raymond F. Palmer, el autismo podría estar sub-diagnosticado entre los hispanos, ya que esos niños son menos propensos a contar con un seguro de salud y más proclives a tener problemas de acceso a la atención médica.

Para investigar los factores detrás de la diferencia en la prevalencia de autismo, los expertos observaron datos de 1,184 escuelas de 254 condados de Texas, y calcularon la cantidad de chicos de preescolar hasta duodécimo grado, en cada distrito que había sido diagnosticado con algún desorden del espectro autista.

Por cada 10% de aumento en los niños hispanos en edad escolar, los expertos hallaron que la prevalencia de autismo disminuía un 11 por ciento, mientras que la de niños con discapacidades intelectuales o de aprendizaje crecía un 8 y un 2 por ciento, respectivamente.

Las relaciones observadas se mantuvieron en los niños hispanos después de que los investigadores consideraran factores socioeconómicos y de asistencia médica.