Los hijos de las mujeres que toman dosis bajas de aspirina durante el embarazo porque están en riesgo elevado de parto prematuro podrían tener menos problemas conductuales a los cinco años, según un estudio.

Las dosis bajas de aspirinas se recomiendan a complicaciones como restricción del crecimiento fetal (cuando un feto no se desarrolla adecuadamente en el útero) o preeclampsia (hipertensión arterial peligrosa tanto para la madre como para el feto), señaló la Dra. Ashley Roman, profesora clínica asociada de ginecoobstetricia del Centro Médico Langone de la NYU.

Riesgos de la aspirina durante el embarazo

Uno de los temores de administrar aspirina a las mujeres durante el embarazo es que la aspirina interfiere con la función plaquetaria, que es importante para la coagulación. Debido a esto, podría elevar el riesgo de sangrado cerebral en bebés prematuros que ya son susceptibles, aseguró Roman, pero el estudio no halló aumentos en el riesgo de sangrado cerebral.

"Este estudio es importante porque ayuda a tranquilizarnos a nosotros y a los pacientes que administrar aspirina de dosis baja no se relaciona con mayor riesgo de problemas para el bebé", aseguró Roman.

Aún así, queda mucho por determinar acerca de la función de la aspirina en el embarazo, como qué tan bien o por qué funciona. Una teoría es que la restricción del desarrollo fetal podría estar causada por coágulos diminutos en la placenta y la aspirina ayuda al flujo sanguíneo entre la placenta y el feto. Los hombres y mujeres adultos en riesgo de ataque cardiaco y accidente cerebrovascular también toman aspirina en dosis baja.

Sobre el estudio

Se usaron datos sobre 656 niños nacidos antes de la semana 33 de gestación de 584 mujeres de nueve regiones de Francia. Un embarazo de pleno término dura 40 semanas. Las mujeres tenían antecedentes de enfermedad vascular placentaria, restricción del desarrollo fetal, hipertensión crónica y enfermedades renales o autoinmunes.

Cerca del 21 por ciento de las mujeres tomó aspirina en dosis baja durante el embarazo.

Según el estudio, a los cinco años, los niños cuyas madres habían tomado aspirina tenían ligeramente menos dificultades conductuales o hiperactividad, aunque los resultados no fueron estadísticamente significativos.

Además, los bebés cuyas madres habían tomado aspirina no enfrentaron mayor riesgo de muerte, lesiones cerebrales o parálisis cerebral.

Los hallazgos del estudio aparecen en la edición en línea del 21 de diciembre y en la edición impresa de enero de la revista Pediatrics.

Fuente: HealthDay News/Dr. Tango