Los niños y los adolescentes que sobreviven a un cáncer, tienen un riesgo significativamente mayor a desarrollar alguna enfermedad cardíaca al entrar en la edad adulta. La razón: el tratamiento oncológico que reciben predispone a su organismo a padecer del corazón.

Un estudio realizado por médicos de la Universidad de Minnesota, Estados Unidos, reveló que los adultos jóvenes que sobrevivieron a un cáncer pediátrico tienen alto riesgo de desarrollar distintos problemas cardíacos, como insuficiencia cardíaca, infarto o enfermedad cardíaca, y que esos riesgos se mantienen hasta 30 años después del tratamiento.

El equipo del Dr. Daniel Mulrooney, comparó datos de más de 14,350 personas que habían sobrevivido 5 años a un cáncer y que participaban en un estudio sobre sobrevivientes de cánceres pediátricos, con datos de 3,900 hermanos de sobrevivientes.

Los diagnósticos se habían realizado antes de los 21 años de edad, entre 1970 y 1986, e incluían leucemia, cáncer cerebral, linfoma de Hodgkin, cáncer renal, neuroblastoma, sarcoma de tejidos blandos o cáncer óseo.

El estudio demostró que los sobrevivientes eran significativamente más propensos que sus hermanos a desarrollar insuficiencia cardíaca, infartos o enfermedad cardíaca. Los que habían recibido quimioterapia tenían entre 2 y 5 veces más riesgo que los que no habían recibido ese tratamiento. La radioterapia incluso aumentó el riesgo entre 2 y 6 veces.

La sugerencia de Mulrooney es que debe darse un seguimiento a largo plazo a los sobrevivientes de cáncer, para al menos cada cinco años hacer una minuciosa revisión de la condición cardíaca de dichos pacientes.