
Por Daniela Torres-Mattus
La historia de Emma es una que cada vez es más común ver. Su padre, Armando Lucas Correa siempre deseo tener una familia propia, a pesar de saber que no sería nada fácil y, sobre todo, nada convencional. Correa y Gonzálo Hernández -su pareja desde hace 24 años-, emprendieron la búsqueda de una madre de subrogación que fuera capaz de cumplirles su mayor sueño.
Después de varios años, miles de cientos de dólares invertidos y muchas interrogantes, Emma llegó a formar la familia que tanto anhelaban. A cuatro años del nacimiento de Emma la familia Correa-Hernández espera en cualquier momento la llegada de Anna Lucía y Lucas Gonzalo que fueron concebidos en le vientre de Mary, la misma madre 'surrogate' de su primera hija.
Hoy en día el concepto de la familia "perfecta" se ha desvanecido para dejar ver la realidad de las familias comunes que son formadas en ocasiones por el papá, la mamá y los hijos y en muchas otras por una madre soltera y sus hijos, un padre soltero y su hija, dos padres e hijos, dos madres y... las lista sigue.
Armando Lucas Correa de 50 años de edad, quien es editor de la prestigiada revista People en Español, tuvo el valor de formar su propia familia perfecta para él y su pareja. En el libro 'En busca de Emma', Correa relata su historia en un intento por llevar un mensaje de respeto y tolerancia entre las personas para que, como él mismo lo dice: el mundo sea un lugar mejor.
¿Sus familias los apoyaron cuando decidieron ser padres?
Por parte de mi famila y la familia de Gonzalo fue un apoyo total, aunque al principio cuando dices, "voy a tener un hijo con una madre de subrogación", todo mundo se aterra. Yo recuerdo que mi mamá, lo primero que me dijo fue, "¡ay, mijo!". Pero me lo dijo en un tono que yo trataba de descifrar, un tono casi de lástima. como diciendo, "te estás metiendo en un proceso que no hay mucha seguridad que va a tener un final feliz". Cuando tú entras en la técnica de reproducción asistida, el porcentaje de que salgas con un bebé es como del 35; un porcentaje muy bajo. Son muchos factores los que intervienen.
En el momento que se dio cuenta que yo estaba decidido, que éste era un proyecto en el cual yo no estaba consultando si no informando, me dieron su apoyo total, y ahora forman gran parte en la vida de Emma. Los hijos siempre te unen a la familia.
¿Emma sabe cómo fue concebida?
Desde que Emma tenía tres años, cuando ella podía entender un poco, le expliqué cómo nació. Le expliqué que yo aporté un gusanito y le hablé del óvulo y de dónde vino, y le hablé de que estuvo en la barriga de Mary. Un día le pregunté: "¿Tú a quién quieres conocer, a Mary o a Karen (la donante del óvulo)?. Ella me dijo que a Mary, porque para ella, en este momento es más importante quién la llevó en la barriga; ya después se enterará lo importante que es Karen, quien aportó su 50 por ciento genético.
En la casa hay fotos de Mary, la madre de subrogación y la donante de óvulos. Incluso, le preparé un libro contado a una niña, con fotos de nuestros viajes a San Diego, la búsqueda de la donante, los embriones, su nacimiento, todo lleno de dibujos, y se lo he estado leyendo por las noches antes de dormir, desde hace ya un año. Una vez me dijo al oído, bien bajito, que era su libro favorito.
¿Cómo le llama Emma a Gonzalo, y cómo te dice a ti?
Gonzalo es papi y yo soy papá. Lo aprendió apenas cumplió su primer año.
A partir de que son padres, ¿cómo ha cambiado tu relación con tu pareja?
Nosotros estamos cumpliendo 24 años juntos, toda una vida. Gonzálo se encarga de Emma de lunes a viernes y yo me hago cargo completamente el fin de semana, pero ambos la disfrutamos mucho, así como el tiempo que pasamos los tres juntos.
¿Cómo ha cambiado tu vida el ser padre?
Antes de ser padre tu centro es hoy y tú mismo. Cuando eres padre valoras todo más, te cuidas más para estar sano para ella, piensas en su futuro y el centro es ese ser.
Y ahora van a crecer la familia con mellizos...
Ahora vamos a tener mellizos, una niña y un varón. Anna Lucía y Lucas Gonzálo deben nacer a finales de diciembre.
Cuando tuvimos a Emma, nos quedaron seis embriones que criopreservamos. Al cumplir los dos años, cuando ya pasan al olvido las malas noches, los tres primeros meses donde hay que alimentar al bebé cada dos horas, decidimos que queríamos buscar un hermanito para Emma. Ella incluso hablaba de eso. Contactamos a Mary y nos dijo que sí, que le gustaría volver a hacerlo. El problema es que ella estaba embarazada de su segunda hija y tuvimos que esperar.
¿Cómo es su realción con la madre subrogada?
Nosotros tenemos una relación excelente con Mary, principalmente porque respetamos su espacio. Creo que debe haber una relación cordial, estar comunicados semanalmente, que ella sepa que uno se preocupa por ella, y por los bebés.
¿Qué fue lo que más te impactó del proceso científico para tener a tu hija?
Cuando comencé el proceso de crear a mi hija en un laboratorio, me parecía que estaba inmerso en el mundo de la ciencia ficción. Hoy es algo natural. Hay millones de niños nacidos gracias a la fertilización in vitro. La primera niña probeta, Louise Joy Brown, cumplió 30 años el año pasado, y ya tiene un hijo de un año. Después del milagro de Louise Joy, vino Zoe, la primera niña nacida de un embrión congelado. Luego están los llamados bebés de diseño, o "bebés medicamento". Son los niños concebidos para que sean compatibles con un hermano, que casi siempre padece una enfermedad mortal, para que sirva de donante para salvarlo. Sin dudas, estamos en una nueva era.
Si el porcentaje de éxito es tan bajo, ¿qué te ayudó a confiar que lo lograrías?
Yo a mi hija la soñé una vez, tal vez puede sonar un poco cursi, pero eso me ayudó a saber que lo iba a lograr. Tuvimos muchos tropiezos; empecé el proceso en una agencia, no funcionó y fui a otra, de pronto tenía una donante que me fascinaba y no tuvo óvulos. Yo digo que todo pasó por algo y yo creo que todos estos tropiezos me iban guiando e indicando el camino. Y, aunque tenía dudas, algo me decía: sigue adelante.
¿Cómo ha recibido tu libro la gente?
Me sorprendió que las mujeres me estén mostrando tanto apoyo. Hay lectoras de la revista (People en Español) que me escriben y me felicitan. Yo no estoy imponinedo un modo de vida o un punto de vista. Yo estoy hablando de crear una familia, del amor de un padre. El mensaje más importante es el deseo de crear una familia, el amor a una hija.
¿Te han criticado?
En un programa de radio un hombre me dijo, "Usted está atentando contra los valores de la familia", y apeló a Dios y a la religión, y le contesté algo que me dijo el médico que me ayudó a tener a Emma y que me conmovió mucho porque él es un científico. El médico me dijo, "Armando, yo puedo buscar el mejor espermatozoide tuyo, encontrar el mejor óvulo también; yo puedo crea el embrión más perfecto, con la mejor división celular posible, pero que un embrión se convierta en bebé, sólo está en manos de Dios".
¿Qué mensaje te gustaría que se llevara la gente al leer tu libro?
Mi mensaje principal y por lo que yo escribí este libro, es que entre más hables tú de que existen diferentes tipos de familia y de formas de vivir para ser feliz, el mundo se va a hacer más tolerante... la ignorancia es lo que nos separa. Como yo le digo a mi hija, hay familias de todos los colores. Hay niñas y niños que tienen una mamá, hay quienes tienen dos mamás o dos papás, hay niños que tienen una mamá y un papá, y hay niños que no tienen ni mamá, ni papá. Si entendemos que el mundo es así, todos sería mejor. No tienes que valorar a un niño o cuestionarlo por como sean su padres.
¿Qué piensas de estas historia? ¿Estás de acuerdo en que dos hombres críen a una familia? Cuéntanos aquí.









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Ana 12/11/09 @ 2:36PM
Tiene razón el señor Correa, el mundo será más feliz si aprendemos a ser más tolerantes. Felicidades por su niña.