
Un informe reciente del gobierno descubrió que los índices de mortalidad infantil están lamentablemente rezagados en comparación con la mayoría de los demás países desarrollados, en gran parte por una cantidad desproporcionadamente alta de bebés nacidos de forma prematura.
Marian F. MacDorman, estadista del Centro Nacional de Estadísticas de la Salud y autora líder del resumen informó que en 2005, los EE.UU. ocuparon el puesto 30 en mortalidad infantil en el mundo.
Uno de cada ocho niños estadounidenses nace antes de cumplir la semana 37 de gestación. Esto significa que son prematuros, lo cual supone una amenaza para su superviviencia, cuya magnitud es inversamente proporcional a las semanas que el feto pasa en el vientre materno.
El informe, revela que mientras Suecia -uno de los países más avanzados en esta materia- tiene una tasa de partos prematuros del 6.3%, en EE.UU. este porcentaje se duplica hasta el 12,.4%. Este fenómeno se proyecta sobre las cifras de mortalidad infantil. En el país americano, 6.9 niños de cada 1.000 nacidos fallecen en el primer año de vida mientras que en Suecia sólo mueren 2,4.
"La causa principal de la alta mortalidad infantil es el porcentaje muy alto de nacimientos prematuros en los EE.UU.", comentó MacDorman.
El Dr. James M. Greenberg, director de neonatología de la Fundación de investigación del Hospital Infantil de Cincinnati, estuvo de acuerdo con esa conclusión, pero agregó que la mortalidad infantil "también incluye cosas como la muerte por abuso infantil y por enfermedades infecciosas durante los primeros meses de vida".
Según expertos, la calidad de la atención intensiva neonatal es excelente. En EE.UU. saben cómo rescatar bebés que nacen muy pequeños, pero no hacen un buen trabajo previniendo la prematuridad.
Las razones son falta de acceso universal a la atención de la salud para las mujeres en edad fértil o para las mujeres embarazadas de cualquier edad. Tampoco hay suficiente atención de factores conductuales que afectan la prematuridad, como usar drogas como el alcohol, el cigarrillo y otras.
Cifras como estas no tienen en cuenta si un país, por ejemplo, permite terminar un embarazo si el feto tiene un efecto congénito mortal, lo que también podría reducir las cifras de mortalidad infantil.
http://xml.channel.aol.com/xmlpublisher/fetch.v2.xml?option=expand_relative_urls&dataUrlNodes=uiConfig,feedConfig,localizationConfig,entry&id=741524&pid=741523&uts=1257881761
http://www.aolcdn.com/ke/media_gallery/v1/ke_media_gallery_wrapper.swf
Lo que debes saber del ácido fólico
Por Esmas.com
Consumir ácido fólico evita malformaciones de la médula espinal, como espina bífida, defectos del cráneo o ausencia de parte del cerebro. La espina bífida se da cuando una o varias vértebras no se fusionan, la médula espinal queda sin protección ósea y el contenido del canal neural sale al exterior.
Getty Images
Por Esmas.com
Consumir ácido fólico evita malformaciones de la médula espinal, como espina bífida, defectos del cráneo o ausencia de parte del cerebro. La espina bífida se da cuando una o varias vértebras no se fusionan, la médula espinal queda sin protección ósea y el contenido del canal neural sale al exterior.
Getty Images
Los bebés con espina bífida deben ser sometidos a una intervención quirúrgica durante las primeras 24 horas de vida para cerrar su espalda, reducir el riesgo de infección y mantener las funciones de la médula espinal.
Cuanto antes, mejor
Los ginecobstetras afirman que para asegurarte de tener un bebé sano, es indispensable que consultes al ginecólogo antes de embarazarte, porque así se pueden prevenir muchas malformaciones congénitas. Para el Dr. Luis Cabrero, el período anterior a la concepción es decisivo para que la vida de tu recién nacido esté llena de alegría y no de dolor: "lo ideal para prevenir es consultar al médico entre 3 y 6 meses antes de comenzar a buscar la concepción, porque está demostrado que así se reducen los riesgos tanto para la madre como para el feto".
Su enorme valor
El Dr. Cabrero asegura que la medida eficaz para ayudar al desarrollo adecuado de la médula espinal del bebé y evitar que nazca con malformaciones del tubo neural, es administrarle a la madre 400 microgramos (0.4 miligramos) diarios de ácido fólico, al menos un mes antes de la concepción y durante los tres primeros meses del embarazo, ya que el tubo neural del bebé se forma en las primeras cuatro semanas de gestación.
El ácido fólico es una vitamina
Se encuentra en las verduras, cereales, hígado de res y suplementos vitamínicos, pero no en la dosis suficiente que necesita la madre gestante, por eso el médico receta una tableta especial de ácido fólico. La fórmula Nutrilite, además de ácido fólico, contiene hierro para aquellas mujeres que no puedan consumir carne o vegetales de hoja verde en su dieta diaria.
Getty Images/Stockbyte Platinum
Evita las deficiencias
Según el Dr. Cabrero, "esta medida preventiva tiene una eficacia altísima: más del 75% de los defectos del tubo neural pueden evitarse ingiriendo ácido fólico, pues el 95% de los niños con este problema nacen en familias sin antecedentes.
La falta de ácido fólico no sólo ocasiona alteraciones del tubo neural, sino también:
> Malformaciones fetales
> Abortos repetitivos
> Ruptura de la bolsa de la placenta
> Preeclampsia (hipertensión en el embarazo)
Getty Images
Deben tomar ácido fólico no sólo las mujeres que deseen quedar embarazadas, que hayan sufrido embarazos con malos resultados o que padezcan alguna enfermedad, sino especialmente las que carecen más de esta vitamina, es decir, quienes:
> Han estado tomando la píldora anticonceptiva prolongadamente antes del embarazo
> Toman medicamentos para la epilepsia, acné o psoriasis
> Son adictas al alcohol o a las drogas
> Padecen malnutrición
Deja tu comentario